lunes, 9 de enero de 2012

Santo Exilio

Pocas personas hay en Mar del Plata que no conocen al Padre Hugo (Hugo W Segovia), en los últimos años ejerció apasionadamente su ministerio en la Parroquia San Carlos, que en el trancurrir del tiempo fue posta necesaria para mucha gente. Su vida y su testimonio meritó que se lo nombrara ciudadano ilustre de la ciudad (foto). Su pastoral centrada en el hombre, su acogida cordial, su sentido de apertura al mundo y su pluma siempre certera en diversos medios, no fueron impedimiento para "sacárselo de encima" y enviarlo a un Hogar en Necochea, lejos de la gente que lo quiere y acompaña.
Parece ser que "incomodaba" a los "black men" hoy incrustados en el pueblerino poder eclesiástico marplatense.
El exilio no es privativo de los grandes teólogos, sino también de los curas simples que no se someten al capricho y mediocridad de quienes se dicen hombres de Dios.
Una iglesia en proceso decadente se da el lujo de tamaña crueldad al mejor estilo medieval.
El obispo Marino que está mostrando que no tiene nada del coraje de los marinos que enorgullecen la actividad principal de la ciudad, decide arancarlo de la ciudad para que no moleste, no incomode, no perturbe las "frágiles mentes" de quienes permanentemente se acercan a Hugo.
Una página más en las muy negras que se escribiran de la historia de la iglesia marplatense de los últimos 10 años.



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