domingo, 26 de diciembre de 2010

Jesús para todos

Mientras transcurren estos días teñidos de navidad, es lindo repensar la fiesta desde su origen, quizás ello nos permita descubrir el rostro siempre vigente de Jesús sin los agregados de las historia eclesiásticas.
Este es el gran desafío que nos debemos los que hemos puesto el corazón y la vida en el Nazareno sin andar tirando de su manto o manipulando su mensaje.