domingo, 31 de mayo de 2009

"Puedo aceptar perder una batalla, pero no vivir sin lucharla"

Cuando resolví dejar el ministerio dije que cambiaba de carril pero no de dirección. Por otra parte siempre alenté el compromiso civil en iglesias, cooperadores escolares, sociedades de fomento, organizaciones sociales, partidos políticos y cualquier otra instancia en la que gastaramos nuestra vida en función del prójimo.
Una vieja canción de los tiempos juveniles decía "que triste debe ser llegar a viejo con el alma y las manos sin gastar" y bueno es por eso que luego de dar muchas vueltas resolví aceptar la invitación - desafío de aproximarme a la política.