La tradición cristiana ha celebrado y ritualizado una vez más el acontecimiento creyente de la resurrección del Nazareno. En este caminar, como toda institución se le han ido pegoteando cosas que nada tienen que ver con el acontecimiento fundante de esta fiesta.
Muchos cristianos han comenzado a tomar distancia de estas cosas y no entran en el "juego" que de modo "retro" hoy 2012 les propone la institución.

