domingo, 31 de mayo de 2009

"Puedo aceptar perder una batalla, pero no vivir sin lucharla"

Cuando resolví dejar el ministerio dije que cambiaba de carril pero no de dirección. Por otra parte siempre alenté el compromiso civil en iglesias, cooperadores escolares, sociedades de fomento, organizaciones sociales, partidos políticos y cualquier otra instancia en la que gastaramos nuestra vida en función del prójimo.
Una vieja canción de los tiempos juveniles decía "que triste debe ser llegar a viejo con el alma y las manos sin gastar" y bueno es por eso que luego de dar muchas vueltas resolví aceptar la invitación - desafío de aproximarme a la política.
Sí, es política tan devaluada y desprestigiada, sí la misma a la que le hechamos las culpas de todos nuestras penas y de la cual quisiéramos que se vayan todos.
Esa política que pudiera dejar hecha jirones la propia fama construída en base a trabajo y una vida austera hecha servicio.
Pero también la política ejemplar de Catalina de Siena, que con sus cartas influyó decisivamente en la política de su tiempo, ni que decir de Tomás Moro, primer minsitro de Inglaterra, de Mahatma Gandhi, de M. Schumann y Ch. De Gaulle en la Francia de posguerra, o bien K. Adenauer (Alemania) y Alcide de Gásperi (Italia). Hombres de la talla de Nelson Mandela, 26 años preso en condiciones inhumanas y que salió sin odios ni venganzas a construir la Sudáfrica moderna. Y ni hablar de Martin Luther King, u obispos que mostraron una iglesia comprometida con el mundo: E. Angelelli, J. de Nevares, H. Camara, E. Arns, L. Boff, A. Romero, A. Devoto, V. Zaspe, etc. Ellos jugaron su vida y no midieron las consecuencias que este compromiso ocasionó en sus historias personales.
Lejos de cada uno de ellos, pero con el convencimiento que es preferible perder una batalla y no vivir sin haberla luchado es que aquí estoy, dando mis primeros pasos...
Disputaré en las elecciones del 28 de Junio una banca de concejal por Unión Pro que a nivel nacional encabeza el actual diputado Francisco de Narvaez.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Excelente su fundamentación para esta nueva etapa, que por otra parte no es más que un capítulo coherente con su historia personal.
Llevar el testimonio de Jesús al campo social, desde el puesto de lucha en que lo encuentren las circunstancias. Mucha, mucha suerte, porque confío plenamente, que desde la banca que seguramente ha de ocupar, se beneficiará la comunidad marplatense,sobre todo los más desprotegidos.

Ana dijo...

Grande, Flaco!
Te apoyo en esta nueva iniciativa solidaria y comprometida.
Dale siempre para adelante así seguimos creyendo en una Argentina grande para todos.