jueves, 30 de septiembre de 2010

Te acordás?

LOS SONIDOS DEL SILENCIO
Esta canción, cuya letra fue escrita por Paul Frederic Simon en febrero de 1964, alcanzó difusión mundial luego de su inclusión en la banda sonora de El Graduado (1967), llegando a transformarse en un verdadero clásico. En ella el autor alcanza un alto vuelo poético,
Utilizando varias metáforas, alude al “silencio” instalado entre los habitantes de las actuales ciudades, que conversan sin hablar, y escuchan sin oir, adorando a falsos dioses, apretujados en subterráneos, y conventillos, pero paradójicamente muy lejos emocionalmente. Musicalmente es lo suficientemente abierta como para haber soportado más de 100 versiones; la fuerza de su melodía ha permitido todos los tratamientos, desde el rock hasta el gospel, pasando por el gregoriano y el ritmo andino.
Lamentablemente, la traducción literal le resta musicalidad, pero el mensaje persiste.
Los sonidos del silencio


Hola oscuridad, mi vieja amiga,

He venido a hablar contigo otra vez.

Porque una visión arrastrándose suavemente

Dejó sus semillas mientras estaba durmiendo.

Y la visión que fue plantada en mi cerebro

Todavía permanece dentro de los sonidos del silencio.

En sueños sin descanso caminé solo

Por estrechas calles de empedrado,

Debajo del halo de un farol callejero

Me levanté el cuello (de la prenda de vestir) al frío y la humedad

Cuando mis ojos fueron apuñalados

Por el flash de la luz de neón, que resquebraja la noche

Y acaricia los sonidos del silencio.

Y en la luz desnuda ví

Diez mil personas, quizás más.

Gente conversando sin hablar,

Gente oyendo sin escuchar.

Gente escribiendo canciones que las voces jamás compartirán

Y nadie osó molestar a los sonidos del silencio.

'Tontos,' dije yo, 'no saben

Que el silencio crece como el cáncer?

Escuchen mis palabras que podría enseñarles,

Tomen mis brazos que podría alcanzarlos.

Pero mis palabras como silenciosas gotas de lluvia cayeron,

E hicieron eco en los pozos del silencio.

Y la gente se inclinó y rezó

Al dios de neón que crearon.

Y el cartel encendió su advertencia

Con las palabras que estaba formando.

Y los carteles decían que las palabras de los profetas

Están escritas en las paredes del subterráneo y en los conventillos.

Y murmuradas en los sonidos del silencio.

No hay comentarios: